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martes, 20 de diciembre de 2011

Un equipo de investigadores españoles seguirán desentrañando los misterios de Egipto.

In b. Arqueología on noviembre 20, 2011 at 18:29
Egipto al descubierto gracias a investigadores españoles
Con la renovación de la dotación ecónomica de las excavaciones del Proyecto Djehuty en Luxor (Egipto), los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) podrán continuar con su labor durante dos años más en la nueva fase ubicada la necrópolis de Dra Abu el-Naga.
La firma del convenio entre Unión Fenosa Gas Natural y el CSIC permitirá éste que los trabajos, dirigidos por el egiptólogo José Manuel Galán desde hace diez años, sigan con los hallazgos de incalculable valor histórico y científico que cuentan con la aprobación y colaboración de las autoridades egipcias a través del Consejo Supremo de Antigüedades de Luxor. Galán ha explicado, tras la firma del convenio, que en la próxima expedición que realizará el trabajo de campo en los meses de enero y febrero de 2012 y en el que participaran 15 científicos españoles, se excavará en «el pozo funerario de Hery, un alto dignatario que vivió en torno al 1500 a.C.». Los arqueólogos han encontrado una gran galería subterránea con numerosas momias de ibis, halcones y otros animales, así como un depósito de más de 80 estatuillas.
vía Egipto
La diosa Nut, representada en la cámara funeraria de Djehuty. | US
Investigadores de la Universidad de Sevilla participan en la misión arqueológica española en la necrópolis de Tebas, denominado ‘Proyecto Djehuty’, que este año cumple su décimo año y que está sacando a la luz dos tumbas en una de las zonas más ricas de la necrópolis de la antigua Tebas. Leer el resto de esta entrada »
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Desde hace ahora una década un equipo de egiptólogos españoles viene desarrollando en la necrópolis de Dra Abu el-Naga un trabajo sensacional en la tumba de Djehuty. Un alto funcionario de la reina Hatshepsut (s. XV a. C.). Nos lo cuenta en SER Historia, su director José Manuel Galán. Leer el resto de esta entrada »
In b. Arqueología on julio 18, 2011 at 07:47
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Un equipo de egiptólogos dirigidos por José Manuel Galán ha encontrado en Luxor (Egipto) un depósito con más de 80 figuras de barro, de 15 centímetros cada una. Se estima que pueden tener una antigüedad de 3.000 años y que pudieron pertenecer al ajuar funerario de algún sacerdote. Leer el resto de esta entrada »

Últimos misterios de la tumba de Djehuty

In b. Arqueología on julio 13, 2011 at 16:42
El proyecto español de excavación en Luxor cumple 10 años y seguirá «otro siglo», dice Galán.
Últimos misterios de la tumba de Djehuty
El día en el que el pueblo egipcio se levantó contra el tiranosaurio Mubarak, el arqueólogo José Manuel Galán y su equipo iban a celebrar su décimo aniversario de excavación ininterrumpida en la tumba de Djehuty, necrópolis de Dra Abu el-Naga, orilla occidental de Luxor, antigua Tebas. Sobre el mantel de la casa rural (el mítico Marsam) que los acoge, tarta, sangría, jamón serrano y una gran amistad forjada tras una década de prodigiosos descubrimientos en el Atapuerca de Egipto. Los resultados de esta campaña, como el misterioso hallazgo de 80 figurillas de barro de 3.000 años de antigüedad, los presentó Galán en el CSIC, en un acto presidido por la ministra Cristina Garmendia. Leer el resto de esta entrada »

Hallados los restos más antiguos de cerveza en Luxor, Egipto

In b. Arqueología, Internacional on junio 22, 2011 at 13:21
Los egipcios bebían cerveza. Se confirma así que se trata de una de las bebidas más antiguas del mundo.
Jarron de cerveza - Carlos Spottorno
José Manuel Galán Allué, el principal egiptólogo español ha confirmado hoy el hallazgo de una jarra de cerveza de entorno al año 1500a.C., en unas tumbas cercanas a la ciudad de Luxor. El hallazgo ha sido confirmado por el profesor en una conferencia en el aula de cultura de la Universidad Internacional de la Rioja, UNIR, que ha podido ser seguido en directo por Internet. Leer el resto de esta entrada »
In -Gestión cultural on junio 16, 2011 at 23:15
El director del ‘Proyecto Djehuty’ habla de los últimos hallazgos en Luxor.
«Egipto te hace ver que en esencia el hombre no ha evolucionado tanto»
Egipto es un filón arqueológico inagotable y José Manuel Galán Allué (Madrid, 1963), investigador del CSIC, lleva trabajando allí diez años. Desde el 2002 dirige el ‘Proyecto Djehuty’ en la necrópolis de la antigua Tebas (Luxor), donde ha hecho descubrimientos de importancia, como la tumba del noble que le da nombre, de hacia el 1.500 a.C. Año y medio después de su anterior conferencia, el egiptólogo español de mayor prestigio internacional vuelve al Aula de Cultura de Diario LA RIOJA y la Universidad Internacional de La Rioja (a las 20 horas en el Centro Cultural Ibercaja Portales y online a través de www.unir.net) para divulgar las últimas novedades de un trabajo que sigue apasionando también al gran público. Leer el resto de esta entrada »
Los equipos de científicos van abandonando el país.
El director de uno de los grupos de arqueólogos que trabajaba en Luxor en las tumbas de Djehuty y de Hery e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), José Manuel Galán, cerró sus excavaciones en el yacimiento el pasado domingo para regresar a España, donde espera estar este jueves. Leer el resto de esta entrada »
In a. Prehistoria, b. Arqueología, Internacional on enero 10, 2011 at 20:41
El equipo que dirige el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Manuel Galán volverá a Egipto este año para proseguir los trabajos de excavación del Proyecto Djehuty en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor, en Egipto. Leer el resto de esta entrada »

martes, 6 de diciembre de 2011

LA MOMIA EXTRATERRESTRE DE CUSCO

fotomomia

18 de noviembre. Dos momias, una de ellas con características no humanas, fueron halladas en el distrito de Andahuaylillas, ubicado en la región peruana de Cusco. Según informó el director del Museo Ritos Andinos, Renato Dávila Riquelme, el descubrimiento de los restos, que ha salido recién a la luz, se produjo hace dos años en el cerro Wiracochan, a más de 3,250 metros sobre el nivel del mar.
La momia, de características presuntamente no humanas, tiene 50 centímetros de estatura, cabeza triangular, grandes cavidades en los ojos y molares no comunes en los seres humanos, detalló Dávila.
“Presenta unas aletas de dos centímetros de largo y medio de alto en la parte baja del maxilar superior, características no halladas en ninguna etnia”, agregó.
Los huesos de la costilla y extremidades inferiores (no posee las superiores) son muy delicados y finos. Además la fontanela (espacio entre las suturas de las placas óseas del cráneo que tienen los recién nacidos) está abierta, pero sus molares corresponden a los de un adulto.
El titular del Museo de Ritos Andinos, indicó también que hace una semana dos médicos españoles y uno ruso revisaron la momia y señalaron que “no se trataría de un ser humano”.
El análisis de ADN a los restos momificados, sería lo que permitiría determinar sus características genéticas. Esos resultados revelarán la realidad sobre este descubrimiento, que ya dio la vuelta al mundo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

AUTOMOMIFICACIÓN

Cómo convertirte en momia. Sokushinbutsu, el proceso de automomificación.


A lo largo de la historia muchas culturas han tratado de honrar a sus muertos momificándolos, ya sea por la creencia en la vida después de la muerte, o como un simple acto ceremonial.
Es algo que aprendimos en el colegio, y prácticamente ya no nos llama la atención, puesto que siempre hemos visto o leído acerca de las mediáticas momias del antiguo Egipto, o las de América precolombina.
Lo realmente extraordinario es saber que en Asia, entre los antiguos budistas, hubo miembros dispuestos a auto momificarse en vida conscientes de que lo hacían, y lo que es aún más extraordinario, en un largo proceso en el que no intervenía nadie más que ellos mismos.
El Shugendo era una antigua religión japonesa basada en el budismo, que perseguía la comprensión y equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Estos monjes se asentaron al norte del Japón, concretamente en la provincia de Yamagata alrededor del siglo XV, y desarrollaron una forma de momificación que se lleva a cabo en vida.
Se han encontrado más de una docena de estas momias diseminadas en esa zona del archipiélago, realizadas mediante un proceso conocidocomo Sokushinbutsu, que literalmente significa “convertirse en buda estando vivo”.
Este ritual era un privilegio reservado para pocos monjes, en el cual los afortunados elegidos trataban de preservar su cuerpo mediante un largo y doloroso proceso de autodisciplina, que convertía su piel y músculos en un armazón sin grasa y carente de movimiento, mientras ellos estaban aún completamente vivos.
Los aspirantes a momias vivientes, debían seguir rigurosamente durante mil días (tres años) una dieta especial a base de frutos secos y semillas, mientras participaban en un régimen de actividad física y entrenamiento riguroso, que acababa por eliminar la grasa corporal de su cuerpo. Esta etapa era crucial, ya que si el monje la había realizado correctamente, era el pasaporte hacia una momificación exitosa.
Cuando habían eliminado toda la grasa, podían pasar a la siguiente etapa, la cual duraba otros mil días, en la cual la dieta se volvía aún más estricta, ya que solamente podía ingerir cortezas y raíces de pino. Los monjes que se encontraban en esta segunda etapa eran prácticamente hueso y pellejo, ya que su organismo carecía de grasa y casi totalmente de agua. La mayor parte del tiempo se dedicaban a la oración y al canto de mantras. En este deplorable estado físico los monjes bebían un té venenoso hecho con la savia de un árbol llamado Urushi, que contiene urushiol, el mismo principio activo de la hiedra venenosa. Cada vez que ingerían aquel té, éste les inducía al vómito, los hacía sudar y orinar continuamente, lo que aceleraba aún más la pérdida de los pocos líquidos corporales que les quedaban.
Por último, en la etapa final, el aspirante a momia se encerraba en posición de loto en una tumba de piedra vertical, apenas un poco más grande que su cuerpo, donde no podía moverse. Esta tumba estaba generalmente a 3 m bajo tierra, y la única conexión que le quedaba con el mundo exterior era un largo tubo de bambú que le suministraba aire y una pequeña campana, la cual debía tocar diariamente para hacer saber a su congregación que aún seguía vivo. Cuando la campana dejaba de sonar, se retiraba el bambú y la tumba era sellada. A partir de ese momento los monjes esperaban otros mil días para desenterrarlo, y si el proceso había sido realizado correctamente, el cadáver debía mantenerse incorrupto y sin deterioro alguno.
Cuando la momificación había sido exitosa y no presentaba signos de descomposición, el cadáver era colocado en un santuario donde era reverenciado como si se tratase de un dios, ya que se había acercado al estatus de buda. Luego las momias eran trasladadas al templo de Kaikoji en la misma provincia, donde recibían el cuidado y limpieza de generaciones de monjes. En este templo se encontraron dos momias muy bien preservadas, que según los registros de los monjes fueron enterradas en 1755 y 1822. Curiosamente se encuentran en posición orientada hacia la montaña sagrada DewaSanzan, lugar desde donde las llevaron.
Cabe señalar que fueron cientos de monjes los que intentaron auto momificase, pero al tratarse de un proceso tan complejo, no todos lo consiguieron, es por eso que hasta la fecha se han descubierto sólo 16 momias. Los monjes que fallaban en su intento de transformarse en Sokushinbutsu, eran enterrados en una tumba común y corriente, eso sí con los honores y el respeto que se habían ganado por haberlo intentado.
Este increíble y doloroso proceso de momificación fue prohibido en 1909, durante el mandato del Emperador Meiji, un gobierno que mantuvo una fuerte campaña nacional a favor de los sintoístas, la religión autóctona de Japón.
Estas momias siempre habían sido un secreto a voces en su país, y tampoco nadie había intentado negar su existencia, eso sí, hasta mediados del siglo pasado muy pocas personas sabían de ellas. Fueron estudiadas por primera vez en la década de 1960, cuando científicos de la Universidad Waseda de Tokio, decidieron investigar acerca de los rumores que por siglos corrieron acerca de estas momias. Cuando llegaron a ellas y se percataron de que los órganos internos de las momias se encontraban intactos, se quedaron estupefactos, era una prueba de que no habían sido manipuladas post mortem
vía RT