viernes, 6 de marzo de 2015

EL CASTILLO DE MATRERA



.En mi visita a la necrópolis de Alberite, en los Llanos de Villamartín, me llamó la atención la silueta de un castillo sobre un cerro. Se trataba del castillo de Matrera, también llamado de Pajarete o de Almajar, sobre el cerro Pajarete. Me dije que, si los hados me eran propicios, sería mi próxima salida.

Está situado entre Villamartín y Prado del Rey, Cádiz. Formó parte del amplio cinturón defensivo de la frontera del reino nazarí de Granada frente a la Corona de Castilla. Aquí existió una amplia franja de terreno en el que se producían los enfrentamientos entre ambos bandos. Se hallaba despoblado y en constante litigio.


Iniciamos la subida en el Santuario de la Virgen de las Montañas.



Estaba, en otro tiempo, señalizada. En la actualidad quedan algunos hitos. La subida es fácil.


 Villamartín y Los Llanos.


 No faltaron las orquídeas..





Entre olivos


Pronto aparece la imagen del castillo


 Cerro del Búho. A sus espaldas está el  Dólmen de las Rosas que no hace mucho hemos visitado.



Un viejo caserón

Al fondo,Villamartín 


 

El camino se interna en una zona de arbolado.



Una crucífera, que no conocía, muy abundante en esta zona alta del camino, ya cerca de la cima del cerro. Se trata de Cardamine hirsuta (lástima de no llevar la cámara adecuada para los detalles de la planta).


Por fin, después de un tramo bastante empinado, llegamos a las cercanías del castillo.


Este olvidado yacimiento arqueológico es uno de los principales elementos patrimonales de la Sierra de Cádiz. Es un magnífico ejemplo de recinto fronterizo, que formó parte de un entramado defensivo con las fortalezas de Olvera, Torre Alháquime, Setenil, Zahara, Montecorto, Audita, Cardela y Aznalmara.


No fueron los musulmanes los primeros en asentarse aquí ya que, en la zona, han aparecido restos tartésicos e ibéricos.



En el siglo IX,  el caudillo de origen hispano-godo Umar ibn Hafsun ibn Yaffar lo ordenó construir para defender Iptuci, un antiguo oppidum hispano-romano, durante sus constantes luchas contra el emirato de Córdoba.


En 1256 Pedro Yáñez, maestre la la Orden de Calatrava, conquistó la plaza. Alfonso X la donó posteriormente a la orden. En 1261 sufrió el acoso de los moriscos de Jerez. Se perdió en 1322 y reconquistado por Alfonso XI que lo donó a la ciudad de Sevilla junto con las tierras que hoy ocupan los Llanos de Villamartín. En 1408 fue atacada desde Sahara por el rey de Granada y defendida por el infante don Fernando. Fue asediado de nuevo  por Mohamed Aben Ozmin, siendo el conde  de Arcos quien lo defendió.


El castillo se divide en dos partes bien diferenciadas: La torre de homenaje, rodeada por un estrecho recinto amurallado y el gran patio de armas o albacar, circunvalado por una muralla y con dos puertas de acceso (Puerta de los Carros y Puerta del Sol).

Puerta de los Carros



Torre del Homenaje


En los muros que rodean la torre aparece una parte de tapial, recubierta y reconstruida con mampostería. 


En la zona más infranqueable está la torre del homenaje ( planta rectangular, de 15 metros de largo por 10 de ancho). Es de dos plantas cubiertas con bóvedas de cañón.
Los muros realizados en mampostería enripiada primero, y en mampostería de hiladas regulares en su parte superior. Esquinas reforzadas con sillares.


Tenía dos plantas cubiertas con sendas bóvedas de cañón, estando construida, la de la planta baja, con lajas de piedras irregulares, y la superior, en ladrillo rojizo.


En esta foto del amigo Oneto (Druta) se aprecia el estado que presentaban las  bóvedas. Hace un par de años se derrumbaron. En la actualidad se han reforzado los muros que han quedado para evitar su derrumbe definitivo. Ahora me acuerdo de un dicho muy antiguo ( Conejo ido, palos a la madriguera).



Los muros tienen 3 metros de grosor. Conserva tres saeteras, una en la primera planta y dos en la segunda.


Seguro que estas antiguos cortijos se han construido a costa del castillo.





Se conservan seis robustos cubos en las murallas. Este está situado en la Puerta de los Carros.


Puerta del Sol



Cubo en la Puerta del Sol



Prado del Rey en las laderas del Cerro Verdugo


Sierra de Grazalema


La torre desde la Puerta del Sol


No han quedado restos de los tipos de arcos que presentarían los vanos de acceso.



Murallas junto a la Puerta del Sol


El gran patio de armas serviría de refugio para la población en momentos de amenaza bélica. Otros autores piensan que se trataba de una cerca urbana.


El material empleado en esta muralla es la mampostería, con refuerzos de sillarejo en los ángulos.






Al fondo, Sierra San Pablo



Detalle de las murallas desde el exterior.



Pese a su estado ruinoso, el aspecto que el castillo presenta es imponente.





Entre la neblina, Bornos y el pantano


Villamartín y sus alineadas calles


La fila de cipreses nos indican la situación del Dólmen de Alberite.

La bajada la realizamos por una vereda medio perdida entre una espesa vegetación. La intención es llegar hasta un mirador.


Las invasiones bárbaras han llegado a la zona. El mirador de los pájaros ( o lo que queda) presenta un estado lamentable. Un panel de cerámica está casi destruido


Así estaba (Foto Druta)


Así está ahora




 

Laderas de olivares  rodean Prado del Rey



El santuario ya queda cerca.






El Santuario está consagrado a la Virgen de las Montañas y a San Ginés, patrón de los viticultores, ya que fue construido para la atención espiritual de los pobladores de la zona, la mayoría de ellos viticultores de las tierras de Pajarete.
La tradición afirma que la imagen quedó abandonada y perdida entre la maleza, hasta que un leñador la encontró en el S. XVI.



S. XVI

Nos llamaron la atención una especie de bolaños que servían de decoración.



Desde aquí nos dirigimos en coche hasta Prado del Rey. La idea es fotografiar un cipo funerario romano del siglo II d.C. procedente de Iptuci y dedicado a Fabia Fabiana.


  "Fabia Fabiana, hija de Cayo, dispuso en su testamento que en lugar público se le erigiese una estatua. Así lo ha cumplido su hermano Fabio Montano y ha dedicado la estatua en el lugar que le fue otorgado..."


 Matrera desde Prado del Rey


Ya, en el camino de vuelta, nos paramos en el menhir de Las Lanchas.


Matrera desde el menhir

Una buena jornada de campo junto al amigo Juan 

2 comentarios:

  1. magnífico como todo lo que haces.Un abrazo.Emilio desde Conil.

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  2. Estupendo reportaje y preciosas fotos

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