miércoles, 22 de septiembre de 2010

Dª BLANCA: Visita al museo del Puerto de Sta. María

Después del recorrido por el yacimiento arqueológico de Dª Blanca, me propuse hacer una visita al Museo Municipal de El Puerto de Santa María. Y como hoy,  el día era propicio, cogí el catamarán para dar una vuelta por El Puerto. El muelle estaba impresionante con los grandes cruceros allí atracados.

Estos gigantes de ahora, en cierta forma, son los herederos de aquellos intrépidos fenicios que recorrieron estos lugares hace ya unos 3.000 años.

El vaporcito del Puerto no se amilana y pasa orgulloso por delante de estos gigantes del mar.

Después de media hora navegando, llegamos a la otra orilla de la bahía. Un cafelito y rápidamente nos pusimos en dirección al museo.

Los fondos del Museo Municipal estàn repartidos entre un caserón, situado frente a la Iglesia Mayor Prioral , y el antiguo hospital de mujeres, conocido como El Hospitalito.

He fotografiado casi todo lo relacionado con Dª Blanca. Son los materiales aparecidos en las excavaciones realizadas en dicho yacimiento arqueológico.

Cronología: Mitad del siglo III a. de C. a siglo VIII a.de C.

Cuencos y soportes cerámicos

Pesas de telares


8.-Olla digitada. 9.-Pasador ecuestre. 10.-Fíbula anular. 11.-Anillo de bronce con decoración ocular.      12.-Colgante de bronce, punta  de flecha y soporte de bronce de estatuilla.

4.-Figura funeraria egipcia.  5.-Cuentas de collar.  6.-Fragmentos de brazalete y peine de  marfil.                  
7.-Vasos globulares de barniz rojo, para contención de perfumes.
Platos de barniz rojo

1.- Urna Funeraria de la necrópolis de Las Cumbres".- 2 y 3.- Piezas de ajuar funerario













Ánfora  feno-púnica  Siglo V-IV a.de C.








CRONOLOGÍA: Siglo V a. C.
Registro Arqueológico hallado en un almacén de ánforas con trigo. Se evidencia en dicho lugar que hubo un incendio. Se conoce como "Casa quemada del trigo".
Cuencos cerámicos con granos de trigo quemados.

Jarritas de carácter orientalizante y campana de bronce termoalterada por el fuego del almacén.
Plato fenopúnico de barniz rojo.
Asa de copa de vino (Kilys s.V a.C.), fragmento de malla de bronce,  cuenco de carácter indígena.

Gran cazuela de carácter indígena


Gran vaso cerámico fenopúnico con caracteres indígenas espatulado y bruñido.

Cuchillo de hierro con mango de hueso
Hojas de podaderas curvas de hierro
Punta de lanza de hierro y hoja de cuchillo

ÉPOCA CALIFAL ALMOHADE
SIGLOS X-XIII
Fragmentos de orza y cazuela hechas a mano.
3.- Jarro globular (agua, vino). 4.-Galbo decorado a cuerda seca, con  melado blanco y azul geométricos.      
5.-Ataifol vidriado en blanco

7.-Redoma melada con decoración en línea o bandas ojivales.  8.-Boca y cuello de redoma vidriada.
9.- Galbo de jarrita con decoración vegetal, vidriada en melado oscuro.
Redoma  con decoración vidriada en líneas curvadas.


Candiles de piquera larga y cazoleta cónica, sin decoración.
1.-Lámparas con decoración de pintura roja en los hombros, de carácter vegetal.
2.-Candil con asa y alimentación cilíndrica, pico y asa.

6.-Juguete de cerámica. 7.-Torre de ajedrez. 8.-Especiero


Época Califal Almohade
.Siglos X-XIII
Servicios de contención y transporte de agua


ÉPOCA CALIFAL ALMOHADE
SIGLOS X-XIV
SERVICIOS DE COCINA


ÉPOCA CALIFAL ALMOHADE
SIGLOS X-XIII
SERVICIO DE MESA Y COCINA
PRESENTACIÓN DE ALIMENTOS


YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO Dª BLANCA(Visita al lugar)

martes, 21 de septiembre de 2010

GOMPHOCARPUS FRUTICOSUS


De la ruta por Santa Lucia me traje esta extraña planta, sobre todo, por su fruto.


Es una planta arbustiva sudafricana, con flores blanquecinas y frutos inflados.


Apocynaceae


Asclepias: género dedicado a Asklepios, Dios de la Medicina en la mitología griega.


Gomphocarpus: procede del griego gomphos, que significa clavo o diente y karpos, que significa fruto.
fruticosus: procede del latín frutex, que significa arbusto o arbustivo.


.   En el interior del fruto, con apariencia de bola inflada de aire, aparecían multitud  de semillas algodonosas.

lunes, 20 de septiembre de 2010

RUTA POR EL ENTORNO VEJERIEGO

Este sábado pasado habíamos quedado, con los componentes de Druta, para compartir una jornada de senderismo. El entorno de Vejer y llegar hasta Conil, era la propuesta.
Conocía a este grupo a través de su blog. Habíamos intercambiado algunos mensajes vía internet. Y yo, aprovechando que organizaban esta salida, decidí acompañarlos.
Me acompañaba Edwin, que parecía dispuesto a subir cuestas.
Desayunamos, en una de las ventas que hay en La Barca de Vejer, con la intención de coger fuerzas para, más tarde, subir al pueblo por un antiguo camino empedrado (cercano a la Venta Infante).
Esta zona, encajonada junto al río Guadalete, siempre tiene un verdor distinto. Parece que estamos en otro lugar más propio del Norte.
Hace unos años (un "puñao"), siendo un niño, siempre viajábamos en el Comes. Aquí siempre tenía una parada. Aprovechábamos para tomarnos un bocadillo de lomo. La venta, en aquellos tiempos, era muy modesta, lejos de los lujos de hoy.
Eché de menos una enorme araucaria, cercana al río y al puente, que con sus largas ramas ocupaba gran parte de la explanada.
Yo la tengo fotografiada. La buscaré en la caja de zapatos del disco duro. La colocaré aquí si la encuentro.
Las que sí continúan  con sus gritos son las grajillas. Revoloteando sin parar por el roquedo.

El camino que yo recordaba estaba empedrado. Ahora, han colocado un alcantarillado y lo han cubierto de cemento. Una pena, porque ha perdido el encanto que tenía antes. Lo único bueno es que las aguas sucias, que antes corrían al aire libre, ahora han desaparecido bajo tierra. En fin, otra cosa para el recuerdo. Ya podían  haberlo hecho, guardando algún parecido al original.
Encontramos una espesa vegetación. Toda la ladera está cubierta de pinos y, por el borde del camino, numerosas higueras (llegamos a tiempo de poder degustar unos exquisitos higos).
 Por aquí, sudamos la gota gorda debido a lo empinado del camino. Mucha alegría nos dio cuando vimos las primeras casas.

Este es el final del camino. Aquí conserva su empedrado.










Callejeamos buscando  La Corredera





El recinto amurallado poseía varias entradas.









Estuvimos callejeando durante un buen tiempo.


Disfrutando de rincones verdaderamente bellos, vestigios de otros tiempos.



Esta es la casa y torre denominadas del Mayorazgo

Otro objetivo era visitar esos molinos de viento, tan típicos de Vejer. Ahora son un verdadero museo etnográfico.
Son distintos que los manchegos. Fueron copiados de los molinos cartageneros, un poco más achaparrados.
Estos fueron construidos a mediados del siglo XIX.
Desde aquí volvimos nuestros pasos,por la calle de La Cuesta de San Miguel,  hacia La Corredera y a la salida de Vejer, cercana a la parada del autobús. Ahora, el siguiente objetivo son los molinos de agua de Santa Lucía. Nos salimos de la carretera y tomamos una bonita y ensombrada vereda. Aquí se conoce como  Vereda de los Valientes. Conecta con una cañada que lleva directamente a la zona de los molinos.
SANTA LUCIA

El lugar que encontramos, es un verdadero vergel. El agua corre, desbordada, por la ladera del cerro, coloreando de verde todo el entorno.


Aquí, desde tiempos de los romanos, el agua ha sido domesticada por una serie de obras hidráulicas. Acueductos, canales y  molinos permanecen como vestigios del dominio del medio, por parte del hombre.
.
El acueducto y las atarjeas
Aquí descansamos de la caminata y repusimos fuerzas. No pudimos encontrar un lugar más adecuado.
A partir de aquí nos separamos del grupo (volvimos a La Barca). Durante el trayecto el agua continuó acompañándonos.


Culantrillo 
Palmera afectada por el picudo rojo
Cola de caballo

Desde aquí un saludo a J.M. Oneto, por su amabilidad, y a los demás componentes de  DRUTA-